Copenhague - Barcelona





Copenhague 1 - 1 Barcelona
(Claudemir) - (Messi)


Partido en el que se disputaban la primera y la clasificación para la siguiente ronda y cuyo resultado no ha aclarado nada. Empezó un Barça entonado con llevando la dirección del partido salvo en momentos puntuales cuando el Copenhague llevaba el partido al cuerpo a cuerpo (su terreno). Entonces llegó una muy buena ocasión del Barça, en las botas de David Villa, que cruzó el balón lo justo, pero que el portero del equipo danés tocó lo justo para que acabase rebotando en el palo.

Varios minutos más tarde, después de que Puyol se llevase un golpe en la cara y tuviese que ser atendido, Ndoye recibió también un buen golpe, por parte del guardameta Victor Valdés, que era una clara expulsión, pero que el colegiado convirtió en falta a favor del Barcelona. El jugador del Copenhague tuvo que retirarse para ser atendido tras estar un buen rato tirado en el suelo.

Fue entonces, cuando llegó el minuto 30, cuando más confusión había, que tras una gran jugada, le llegó un rechace de la defensa a Leo Messi que tras controlar el balón, metió el gol con la puntera del pie derecho, gol que le valía para ser el máximo goleador del conjunto culé en Champions. Cuando parecía que el partido se había decantado para el Barcelona, Claudemir, que antes había estrellado un balón en el larguero, marcó el gol del empate a los dos minutos del gol del argentino. Con esto se llegó al descanso, habiendo un cambio de juego en el equipo danés, que fue a más.

En la segunda parte, no hubo mucho que ver, ya que el Copenhague no dejo jugar con fluidez al Barcelona. Los dos unicos tiros a puerta fueron uno de Vingaard para el equipo danés y otro de Iniesta para el Barça, siendo lo demás tiros fuera. El Barcelona despertó con la entrada de Pedro al campo, estrellando éste un tiro en el poste en el descuento.

1 comentarios:

Enyalion dijo...

He visto hoy lo que le pudo pasar a Ndoye por la patada (involuntaria) de Valdés... madre mia, que guantazo pega cuando cae al suelo y menos mal que estaba Gronkjaer para sacarle la lengua.

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